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| TITIREANDO.
MARIONETAS DEL MUNDO. EXPOSICIÓN ITINERANTE
Exposición itinerante de 40 títeres y 18 plafones
de 1,30 x 1,80 donde se cuenta la historia de las marionetas
de los 5 continentes. Contactar con nosotros para precio y
requisitos técnicos.
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El
títere surge como elemento ritual en todas las
culturas primitivas y está ligado a las ceremonias
religiosas.
Si nos remontamos a la Prehistoria, en el Paleolítico
Superior, el hombre de las cavernas celebraba ritos en
el interior de su cueva. Este cazador realizaba una representación
que se considerarían hoy como un antecedente más
remoto del teatro así como el primer titiritero.
La antigua mitología Hindú se refiere al
nacimiento del primer hacedor de títeres como salido
de la boca de Brahma (dios que da forma al mundo).
Durante muchos años, en Egipto y en las zonas de
Mesopotamia, los Dioses se representaban mediante figuras
articuladas.
En Europa, la primera referencia en Grecia al teatro de
títeres data del siglo V antes de Cristo. Eran
marionetas construidas de barro, madera o marfil. En Grecia
y Roma fueron fundamentalmente muñecos de hilo.
También eran comunes las estatuas móviles
y parlates, ligadas al culto religioso y manipuladas por
sacerdotes.
En la Edad Media, el cristianismo persiguió el
teatro en todas sus variedades. Al no conseguir eliminarlos,
decidieron utilizarlos en su beneficio. Así, los
títeres adquirieron una importante posición
en el culto cristiano. Las figuras de cuerpo completo,
heredadas de las marionetas romanas, fueron predominantes.
El paso de la marioneta al títere de guante parece
responder a una necesidad práctica, debido al gran
peso y tamaño de las marionetas que dificultaba
su traslado. Prohibidos y perseguidos al principio, los
muñecos fueron poco a poco introduciéndose
en las imágenes de las iglesias, en los teatros
mecánicos que celebraban la Navidad, y en las grandes
jornadas de los misterios. Simultáneamente en América
sus más importantes culturas (Mayas, Aztecas, Incas
y Chibchas) desarrollaban otras formas del títere
como objetos y figuras rituales animadas, las cuales hasta
hace poco empezaron a identificarse y estudiarse como
nuevas modalidades de este género.
Los personajes populares europeos aparecen a partir del
siglo XVI; figuras que por su arraigo y popularidad ponen
de manifiesto la cultura universal. En general es el mismo
personaje que va de un país a otro marcado en cada
lugar la cultura de cada pueblo, conforme a su carácter.
En el siglo XVIII, los títeres no sólo se
movieron en la línea de teatrillos ambulantes,
sino que también accedieron a círculos más
selectos de la sociedad, teniendo residencia fija en los
palacios y casas de prestigio de la época.
En el siglo XIX el teatro de títeres siguió
interesando a intelectuales y a artistas y su proliferación
fue tanta que grandes autores escribieron para este Teatro.
La nueva tecnología que empezaba a revolucionar
los teatros de actores extendió su esfera de influencia
a los títeres.
Desde los inicios del siglo XX el teatro dde títeres
comenzó a subir vertiginosamente. Los muñecos
se introducen en los medios de comunicación, el
cine y al televisión. Se contempla la posibilidad
de incorporar esta expresión artística al
mundo educativo y el teatro de títeres ganó
con los niños un amplísimo público
en todo el mundo.
En definitiva, el títere, que en apariencia es
un muñeco, es en esencia un personaje; un personaje
teatral. Ésta es la verdadera definición:
el títere es un personaje y como tal debe ser tratado.
Es algo más, que expresa un contenido estético,
cultural, folklórico, emocional, didáctico,
de relación humana, de evasión, de ternura,
etc.
Investigación y textos por Concha de la
Casa.
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